Barcelona

a estas horas ya me va
faltando poco
para verte. habré recorrido
media ciudad buscando
un bar desde donde
escribirte, y habré
encontrado el mismo
de siempre. para ser
sincero, haciendo
recuento, no hay terraza
que bordee desde
la que no te haya escrito,
loco por poner el reloj
a andar, sumergido
en el denso caudal
de tu recuerdo.
nos vimos esta mañana,
pero sabes, porque
no hago más que repetírtelo,
que eso todavía
es más que demasiado, y como
aquél que se aleja
para buscar entre el olvido
aquello que un día
echó de menos,
yo me pierdo
todas las vísperas
en idéntico pensamiento,
pero luego
sucede que te miro.