esta tarde la dedico a escribir

primero ha sido la llamada
de la aseguradora: no entra,
no cubre, no pagan, la próxima vez
revise la letra pequeña. al rato,
el café: me he quemado media mano
a la italiana. hoy no habrá
conciliación, ni aperitivo, ni cobros
del erte sin complicaciones, ni finales
de película para noviembre,
ni las cosas claras; por no haber
no hay ni ibuprofeno,
ni arroz, ni sal, ni tomate
frito. las ojeras
de ayer son hoy una fatiga incurable.
una de las perras ha dejado de oír, la otra
empieza a mear sangre; y luego
al trabajo, lo mejor, porque de qué
te quejas, pensará alguien; y yo sólo pienso
inocentemente en nosotros, en todo lo que me va a quitar
la tarde… aquello que siempre soy:
lo que escribo, de vez
en cuando, mientras
te espero y ya anochece.