en los márgenes de octubre

vivir durante el apagón
nos obligó
a reivindicar el otoño.

como si de la noticia milagrosa
del año se tratase,
cada encuentro en medio
de la ciudad vacía es una cruz inédita
en este veterano mapa del tesoro.

bajo el áspero alboroto
de las vías, a través del parquin
para bicis del instituto
nocturno o ignorando la salida
de misa; a punto siempre
de llover, casi a punto
de salir corriendo,

me pregunto qué pensarán los demás
sobre la suerte ajena:

ahora mi vida la hacen
tú y sus fútiles respuestas.