arte poética

me autodestruyo a una gran velocidad
-también es veloz y cegador el rayo en la noche
y pronto se le olvida-,
me siento atraído por el sufrimiento
y el dolor, pero no
como todos los demás mortales,
sólo porque intento traducirlos
a un idioma tan concreto
como ambiguo;
muchas veces, como los demás,
sueño que estoy viviendo
como no quiero vivir, buscando
a un semejante en este
estrecho laberinto

pero sé que, afortunadamente,
puedo volver a atarme
cuando quiera a las cadenas
de mis manos; el día
que me sienta libre de ti
que me quiten el recuerdo.

Foto: Laura Torres

arte poética (II)

quise hacer un libro de sonetos
y me salió un folleto de mentiras:
unas piadosas, otras sibilinas,
pues no me importa el grado cuando miento.

quise hacer del verso mi tormento
y, a la vez, con maestra alevosía,
arrojarlo a lo alto de una pira
y desarraigarme del dolor del fuego.

y cuántas veces la llama se aviva
brindándome su calor pasajero
de yunques livianos, de flor cautiva.

y cuánto, cuánto amo yo esa calima
que me abrasa la yema de los dedos
y prende los cimientos de mi vida.