lo que te debo

gracias a ti ya no miro al pasado
con ojillos de perra abandonada,
contigo coloreo las escamas
de mi piel con futuros renovados.

mi fe se tiene en pie por tu descaro,
porque antes no me reconfortaba
saber que vivo; que contigo nada
guarda un vacío, un error, un fracaso.

lo peor que tú me des no lo cambio
por lo mejor que alguien me brindara,
ni plenitudes, ni triunfos; acaso

por otro momento, de madrugada,
cuando llegue el rumor del sobresalto:
instante imposible en que no te amara.