un buen ciudadano

quiero tirar un día más.
enfurecer, por fin, a los vecinos;
emborracharme
por la mañana;
casarme sin pasar por el tedioso
proceso de conocer
a mi pareja ideal.
en definitiva,
convertirme en el adulto que nunca seré
porque no sé que soy un niño.

que llegue la noche otra vez, sin
más preguntas que las habituales:
por qué todo va tan lento.
qué pone en mi reloj.
quién no he sido.

Foto: Laura Torres