tributo al exilio

me persigue el silencio. donde
antes habitaba la necesidad
de desquitarme, ahora
sólo existe una pequeña
ausencia. un mal presentimiento,
una tarde entera lloviendo
llenan los huecos
de la nueva soledad:
la tuya, que es tu medalla.
yo me quedo con el premio
de no acordarme de todo.