no podía ser de otra forma

cuando dormía en tu país
también oía esas voces,
en ese país tan soberano
pero sin capitales,
porque era otro sitio
donde era imposible
dejar la mente en blanco.
han tenido que pasar
los años y las oportunidades
y sin embargo, cuando
vuelvo del tránsito, tengo
en la cabeza la frontera
con tus pasos: mi más
postrera y franca aportación
a tu defensa.