miedo a no esperarte

te espero en casa, te espero en el bar,
te espero sin saber cuándo ni cómo.
te espero cuando pienso que te vas.
te espero en el coche fumando un porro.

te espero en compañía, en soledad,
noche y día, como quien está loco.
te espero, pero sin desesperar.
te espero, a mi juicio, más bien poco.

y no es porque no te quiera encontrar,
y no es que se me ocurra perderte
ni porque peque de sinceridad.

es por el miedo a no reconocerme,
a no reconocerte, al huracán,
a no pensarte y que baje esta fiebre.