poeta se nace

qué será de mí cuando ya no trabaje
y tenga por delante el milagro
de las horas libres.
espero estar a la altura,
que me persigan las mismas
ganas de moldear el momento
hasta el límite del equilibrio
-y lo sepa ver entonces-.
ensalzar todo aquello
que hago por instinto
y que ahora hago, como
si me escondiese, por necesidad:
pensar en lo que escribo,
dejar cualquier cosa a medias
por ponerme a ello,
rodearme del amor en el rincón
más último, leer
en el sofá, contigo.
y que empiece la tarde.