el poema del marco

llueve otra vez;
y, como no acostumbra a hacerlo en Barcelona,
se podría decir que ya olvidé
la lluvia.
aunque la última vez que llovió
también me pilló contigo:
muy temprano, en la carretera
de Vallvidrera,
con la noche que ya pesaba
en nuestras espaldas
y, delante,
el día más gris,
que nada tenía que envidiarle
a cualesquiera de los otros
que habíamos vivido,
y que nos quedaban
por vivir.

Foto: Laura Torres