arte poética

quise hacer un libro de sonetos
y me salió un folleto de mentiras:
unas piadosas, otras sibilinas,
pues no me importa el grado cuando miento.

quise hacer del verso mi tormento
y, a la vez, con maestra alevosía,
arrojarlo a lo alto de una pira
y desarraigarme del dolor del fuego.

y cuántas veces la llama se aviva
brindándome su calor pasajero
de yunques livianos, de flor cautiva.

y cuánto, cuánto amo yo esa calima
que me abrasa la yema de los dedos
y prende los cimientos de mi vida.